"No escribo para niños. Escribo y alguien dice: “Eso es para niños”. Yo no me propuse hacer a los niños felices, o hacerles la vida mejor o más fácil." (Maurice Sendak)
Título: “Donde viven los monstruos”
Texto e ilustraciones: Maurice Sendak
Editorial: Alfaguara Infantil
1ª edición: 1963
Hace unos años, una buena amiga me
recomendó este libro para regalar a mi hijo, que por aquel entonces tenía
cuatro años. Seguí su sugerencia. Lo leímos y releímos, lo volvimos a leer, y,
de vez en cuando lo cogemos de la estantería y lo leemos de nuevo ya que que me
gusta (nos gusta) muchísimo. Esta es la principal razón de mi elección.
“Donde viven los monstruos”, cuyo título original en inglés es Where the wild things are, (si lo
traducimos literalmente ,“Donde están las
cosas salvajes”), es un libro infantil creado por Maurice Sendak. Publicado en 1963 por la editorial Harper&Row, fue un libro muy polémico, ya que en esa época nadie
en la literatura para niños hablaba de monstruos. Pero las malas críticas no
duraron mucho, y el libro se convirtió en un clásico. Elegido el mejor libro
ilustrado en el mismo año de su aparición (1963), en 1964 recibió la Medalla
Caldecott, una especie de Pulitzer de la literatura infantil. También ganó el
Boston Globe-Horn Book Award y fue un libro notable de la ALA (American Library
Association, Asociacion de Bibliotecas Americana).
Está considerado
obra cumbre de la literatura infantil, lo que también me motivó a la hora de
escogerlo y, ha sido tanto su éxito que ha sido adaptada al cine dos veces
además de haber inspirado una Ópera (1980).
Es uno de los
diez libros infantiles más vendidos de la historia.
Maurice Sendak nació en Nueva York en 1928 -el mismo día que Mickey
Mouse, al que el ilustrador admirará durante toda su vida- y murió en
Connecticut en mayo de 2012. Tuvo una infancia difícil y enfermiza -sufrió
paperas, neumonía y escarlatina- y creció en un agitado contexto histórico y
social -Gran Depresión, Holocausto y Segunda Guerra Mundial, a lo que se sumó
la desaparición del hijo del aviador Charles Lindbergh-, lo que le convirtió en
un niño asustadizo, reprimido -nunca confesó a sus padres su homosexualidad- y
aprensivo, con una especial concepción del mundo que plasmó más adelante en
toda su obra artística y literaria.
"Donde viven los monstruos", es el primer libro de una trilogía sobre “las cosas salvajes”, que se completa con "La cocina de noche "(1970) y "Outside Over There" (1981). Sendak seguiría trabajando en sus libros hasta su muerte en 2012. El último de sus cerca de 20 libros, el bellísimo poema ilustrado dedicado a su hermano Jack, sería publicado de forma póstuma en 2013.
"Donde viven los monstruos", es el primer libro de una trilogía sobre “las cosas salvajes”, que se completa con "La cocina de noche "(1970) y "Outside Over There" (1981). Sendak seguiría trabajando en sus libros hasta su muerte en 2012. El último de sus cerca de 20 libros, el bellísimo poema ilustrado dedicado a su hermano Jack, sería publicado de forma póstuma en 2013.
Este libro causó muchísimas polémicas y críticas, sobre todo por la rebeldía del
protagonista y porque pensaban que la historia atemorizaría demasiado a los
niños, dada la manera tan impactante en que aparecían dibujados los monstruos,
la furia, el miedo y la potente imaginación infantil. En fin, se inició un
debate, todavía vigente, ya que no se consideraba un libro de cuentos
"adecuado" para los niños. Era un libro innovador, diferente e
incómodo…
Incluso antes de
su lanzamiento, Sendak tuvo que discutir mucho con su editora.
En una entrevista
contaba uno de los desacuerdos que tuvo antes de su publicación:
"Bueno,
yo solamente te daré un ejemplo ridículo. El equipo completo de la editorial
intentaba persuadirme para que cambie la palabra "caliente" por la
palabra "tibio" en la última página del libro. Porque
"caliente" podía asociarse con "quemar". Esto iba a quemar
al niño. Yo no podía creerlo. Sin embargo esto se convirtió en una verdadera
batalla por una palabra, y yo la gané. [...] Solamente traté de transmitirles
cuán insulso sonaba "tibio". No tenía emoción. No tenía dramatismo.
Todo en el libro está "caliente"¨.
Este libro se lo podemos
leer a niños a partir de 3 años, y también es un buen libro para
“pequeños lectores” (de 7 y 8 años).
Pero como maestra de un Jardín de Infancia, me voy a centrar
en este análisis en los niños de 3 a 5 años.
Formato
Es un cuento de tapa dura, lo que le hace resistente, y tamaño mediano (25x23), por lo
que es bastante manejable.
La portada es una sugerente ilustración de un monstruo
dormido, lo que motiva a abrir enseguida y mirar en su interior.
En esta historia, el texto y las ilustraciones se
complementan de manera prodigiosa, como nunca antes se había hecho en un libro
para niños.
El relato, escrito en prosa es sencillo y breve. El autor
utiliza las mayúsculas para dar fuerza a algunas palabras, “!MONSTRUO! , “!TE
VOY A COMER!”, “!QUIETOS!”
Pero son las ilustraciones las que llevan el hilo narrativo
del libro.
Sendak, que
dibujó a Max y a sus monstruos a cuatro tintas, en un intento de abaratar los
costes de la edición, nos legó unas imágenes de gran poder narrativo,
relegando el texto a la mínima expresión.
Los dibujos se
pueden palpar, tienen textura. Resultan inocentes, provocativas, irreverentes.
Uno de los muchos
pequeños detalles de esta obra es que las primeras ilustraciones del libro
están insertas en un marco que va haciéndose progresivamente más estrecho en
cada página, (a la vez que la imaginación de Max se adueña de la situación),
hasta que desaparece del todo y la ilustración cubre la página entera.
Contenido
Tema
El libro retrata los temores y deseos de nuestra infancia; es una historia en la que el niño puede explorar los miedos y partes oscuras, los monstruos, las rabietas, el miedo al abandono. Se rompe la relación entre el niño y el miedo.
El libro cuenta
la historia de Max, un niño que
disfrazado de lobo no para de hacer travesuras hasta que su madre le llama :“!MONSTRUO!”
y le castiga sin cenar. Encerrado en su cuarto, triste y rabioso, viajará hasta
el mundo de las cosas salvajes, donde se encontrará con los monstruos, los domará y se coronará su rey para terminar organizando una
divertidisima fiesta con ellos. Al final, el pequeño Max emprende el viaje de
vuelta a su casa, donde una cena bien
caliente le está esperando.
El argumento es sencillo,
sin moraleja, pero provocó gran revuelo.
Es un libro artístico en donde las ilustraciones y el texto se unen entre sí.
Las seis primeras
páginas sitúan a Max en la realidad de su casa, de su cuarto.
El tránsito hacia
otro espacio y tiempo, al mundo de los monstruos, se va produciendo poco a
poco. El mundo “real” de Max se va transformando, la habitación se convierte en
un bosque, desaparecen las paredes y la ilustración se ensancha hasta ocupar la
doble página en el momento en el que Max llega al lugar donde viven los
monstruos.
La ilustración se
adueña del momento central de la historia, el de mayor libertad, el del juego salvaje.
Pero entonces Max repite en los monstruos la sentencia que recibió de su madre:
los envía a la cama sin cenar. La inversión de roles es clara. Es aquí donde "el
olor de comida rica" conecta ambos mundos y Max decide regresar.
Estructura
La estructura narrativa parece sencilla pero no lo es. Nos traslada al mundo imaginario de un niño que ha sido “confinado” a su habitación, sin exponer explícitamente el hecho imaginario, de manera que es el lector quien deberá interpretarlo. La obra parece un poco extraña y pide al lector que esté muy activo mentalmente.
Un elemento importante de la estructura de esta obra es como trata el tiempo literario. En su mundo imaginario, nuestro protagonista pasa semanas, días y años, pero acaba volviendo al mundo real, donde todavía encuentra la sopa caliente.
Es un texto circular, podríamos decir, porque acaba y empieza en el mismo lugar, en la habitación de Max, pero si nos fijamos en la luna que aparece en la ventana del cuarto de Max, no es la misma…
El protagonista, Max,
es un niño normal que tiene que divertirse, se aburre, y para ello se disfraza
con traje de monstruo y juega a asustar a los demás. Su madre le riñe, Max
contesta de forma indebida y lo castigan con irse a la cama sin cenar.
Max un niño
travieso y rebelde, lleno de imaginación con el que se pueden identificar todos
los niños que leen el cuento.
Resto de personajes
Resto de personajes
Los monstruos,
grandes y peludos, con ojos amarillos, fieros , entrañables y divertidos a la
vez, capaces de montar una gran fiesta, son los otros protagonistas de la
historia.
Por último, la
mamá, que no sale.
Valores
Los valores que aparecen en el cuento son:
La rebelión de los pequeños: respuesta a la madre.
El niño travieso acaba pagando por sus travesuras
La creatividad de la mente humana.
Vivir la contrariedad sin rabieta
La posibilitad de rectificar conductas
En el libro relata
el viaje interior de un niño para dominar sus temores. Cuando fue publicado
muchos adultos se asustaron de que en un cuento para niños aparecieran
retratados sentimientos como la furia y el odio, presentes en los niños y
escondidos hasta la fecha en los libros infantiles que preferían retratar una
infancia más idílica y ejemplar. “Muchos
padres y madres —dijo el autor refiriéndose las críticas de los adultos y a
la inmensa popularidad del libro entre los niños— no saben todavía o no quieren entender, que con la ayuda del libro y
de los monstruos los niños empiezan a descargar esa rabia que tienen en contra
de sus madres. Descargando la rabia en los monstruos empezarán a hacer frente a
situaciones familiares, e irán encontrando caminos para lograr un mejor
equilibrio interior. Si los niños no pueden mejorar muchas de las situaciones
emocionales de su realidad diaria, sí lo pueden hacer en su imaginación”.
Lenguaje
Lenguaje
Si bien la
historia aparenta ser sencilla, en términos espacio-temporales hay una serie de
indefiniciones que otorgan al viaje de Max un grado de ambigüedad poco
frecuente en los libros para pequeños lectores. Y en esto Sendak es un maestro,
en el difícil arte de combinar texto con imagen.
No sabemos si Max
ha soñado la aventura o la vive de verdad. Eso depende de la interpretación que
cada uno haga. ¿Qué diferencia hay entre la realidad y la ficción? ¿Qué le ocurre
a Max en el mundo imaginario? ¿Por qué regresa?
La genialidad de
este libro va más allá de un argumento;
el modo en que ilustraciones y. textos viajan juntas, el juego de la
maquetación, el formato, todo se armoniza
para dar forma aun libro pensado artísticamente hasta en sus mínimos
detalles.
Este libro conecta con las primeras frustraciones o rabietas que un niño empieza a experimentar a la edad de 3 años. Al mismo tiempo, lo real da paso a la fantasía, tan típica de los niños a los 4 y 5 años.
Conclusión
"Donde viven los monstruos" de Maurice Sendak, quizás el libro más importante de la literatura infantil contemporánea.
Creo que una de las razones por las que un libro infantil llega a ser un éxito es porque conecta con las emociones de los niños.Este libro conecta con las primeras frustraciones o rabietas que un niño empieza a experimentar a la edad de 3 años. Al mismo tiempo, lo real da paso a la fantasía, tan típica de los niños a los 4 y 5 años.
Para terminar, unas palabras de Maurice Sendak en su discurso de agradecimiento al recibir
la medalla Caldecott, en 1964
"He observado a los niños jugar muchas variantes de este juego. Son
los juegos necesarios que los niños conjuran para combatir la parte más
tremenda de la infancia: la vulnerabilidad al miedo, a la cólera, al odio, a la
frustración –todas las emociones que son parte cotidiana de sus vidas y que sólo pueden
percibir como fuerzas ingobernables y peligrosas. Para manejar estas fuerzas,
los niños se vuelven a la fantasía: ese mundo imaginado donde las situaciones
que los turban se resuelven a su satisfacción. A través de la fantasía, Max, el
héroe de mi libro, descarga su cólera contra su madre, y regresa al mundo real
medio dormido, hambriento y en paz consigo mismo.
Ciertamente queremos
proteger a nuestros niños de nuevas y dolorosas experiencias que van más allá
de su comprensión emocional y que intensifican su ansiedad; y hasta cierto punto
podemos prevenir una exposición prematura a tales experiencias. Eso es obvio.
Pero lo que también es obvio –y se olvida fácilmente- es el hecho de que desde
sus más tempranos años los niños viven en familia con emociones turbadoras, que
el miedo y la ansiedad constituyen una parte intrínseca de su vida diaria, y
que continuamente se las arreglan con la frustración lo mejor que pueden. Y es
a través de la fantasía como los niños encuentran la catarsis. Es el mejor
medio que tienen a su disposición para domesticar las Cosas Salvajes.
Mi compromiso con este
hecho ineludible de la infancia –la terrible vulnerabilidad de los niños y sus
esfuerzos para convertirse en Reyes de todas las Cosas Salvajes- lo que da a mi
trabajo toda la verdad y la pasión que pueda tener.
[...]
Las realidades de la niñez
hacen sonrojar las medias verdades que suelen aparecer en los libros para niños.
A menudo ofrecen un mundo dorado y sin sombras, sin el menor atisbo de
conflicto o dolor, un mundo fabricado por aquellos que no pueden –o no quieren- recordar
la verdad de su propia niñez. Su versión censurada no guarda ninguna relación
con la manera de vivir de los niños auténticos.
[...]
Donde viven los
monstruos no complació a todo el mundo, sólo a los niños. Una carta de un niño de
siete años me animó a pensar que había alcanzado a los niños tal como había
esperado. Escribió: “¿Cuánto cuesta llegar donde viven los monstruos? Si no es muy caro mi
hermana y yo queremos pasar el verano allí. Por favor contéstame pronto.” No contesté a esta
pregunta, porque estoy seguro de que antes o después ellos mismos encontrarán
el camino, gratis."
Caldecott Medal Acceptance, 1964
Enlaces y
fuentes:
http://www.educ.ar/sitios/educar/blogs/ver?id=106321&referente=docentes





Me ha parecido muy interesante tu análisis de “Dónde viven los monstruos”. Sabía que era uno de los libros más importantes de la literatura infantil, pero no conocía nada de la biografía de su autor y de todo lo que ocurrió en torno al cuento. Me ha gustado mucho leer lo que cuentas. Ahora entiendo que fuera tan rompedor en la sociedad de los 60 en la que los niños siempre aparecían siendo “buenos y obedientes”….y era impensable que se mostrara a una madre privando de comida a su hijo, mandándole a la cama sin cenar.
ResponderEliminarHaces un análisis muy completo de las ilustraciones y echo de menos ir viendo alguna de ellas a medida que avanzas en tus reflexiones, ¿por qué no añades algunas imágenes del cuento?.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en que los niños conectan muy bien con los protagonistas reales, rebeldes y contestones. Max es un personaje con mucho atractivo para los niños pequeños.
¿Qué otros libros del autor nos recomiendas?...recuerdo haber hojeado “La cocina de noche” en la librería de mi hermana, pero ¿alguno más?.
Te dejo un link a una entrevista con Sendak. Es curioso verle físicamente y escucharle hablar. No tiene hijos, pero se ve que conoce bien a los niños. Sus miedos.
http://www.pbs.org/now/arts/sendak.html
Cuenta que los monstruos son ..¡sus parientes lejanos! a los que vio en un funeral. Habla de por qué escribió el cuento y del impacto que tuvo en su vida el episodio del bebé Lindbergh que tú mencionas en tu análisis. Cierra la entrevista hablando de la valentía que tienen los niños. Como Max.
¡Gracias Carmen, he aprendido cosas que no sabía!
Un excelente comentario, Leticia.
EliminarHas hecho un excelente análisis, Carmen. La horquilla 3-5 es un poco amplia y la simbología que tan bien analizas (en los temas, los personajes y los valores), además del formato (tamaño y grosor de las páginas) lo hacen más propio para 4-5/5-6. Pero acepto que, en la clase de 4 años, en el primer trimestre puede haber niños con 3 años.
ResponderEliminarPerfecto.
Hola Carmen:
ResponderEliminarEn mi opinión has realizado un análisis muy acertado sobre el cuento “Donde viven los monstruos”. Todo lo relacionado sobre la emoción que le das al haberlo contado tantas veces con tu hijo me parece algo precioso. Conocía este libro porque además de ser un clásico vigente hoy día he tenido la suerte de tenerlo entre mis manos y contarlo en clase en bastantes ocasiones. Les apasiona a los niños se ven identificados con el personaje Max un niño muy expresivo, que refleja diversión, miedo, ira, sorpresa, según la ocasión.
En relación con las controversias que pudieron causar, porque muchos “expertos” alegaban que el cuento mostraba monstruos que podían asustar a sus hijos puedo decir que en realidad es un cuento que ayuda a los niños en sus contradicciones, dudas y algunos aspectos oscuros que les puedan preocupar. Como tu apuntas.
Has explicado muy bien cuál es el tema principal del cuento, tratar los miedos, monstruos, rabietas o el miedo al abandono pero tal vez podrías incluir algunos datos más sobre autores que hablan sobre estas emociones para terminar de completar tu fantástico análisis.
Para terminar comentarte que es un cuento que a lo mejor no sabías, que se ha llevado a la gran pantalla por el director Jonze en el 2009, aunque la película está más dirigida en ocasiones a los adultos que al público infantil, por razones culturales y sociológicas aunque reproduce fielmente las ilustraciones de Sendak.