jueves, 4 de junio de 2015
Artículo final
Llegamos a final de curso y toca escribir el artículo final con todo lo aprendido en la asignatura de literatura infantil, asistiendo a clase y a través de las actividades que hemos realizado, que son las actividades que tiene que hacer un maestro de Educación Infantil para trabajar la literatura en el aula.
El primer día de clase escuché y apunté en mi cuaderno que la literatura infantil sirve para descubrirse a sí mismo y a los demás a través de los personajes de los cuentos.
También que íbamos a trabajar la literatura desde el punto de vista emocional, con una metodología enfocada al Autoaprendizaje.
Estas frases han sido las que me han guiado a lo largo de todo este aprendizaje y, las que han despertado en mí, sensaciones, aptitudes y deseos que estaban adormecidos o un poco descuidados.
Voy a hacer un pequeño recorrido por los bloques que hemos trabajado, lo que he aprendido, comentando las actividades que he hecho en mi blog, lo que me han aportado, en fin, todo lo que ha supuesto esta asignatura para mí.
Tema 1. Libros infantiles de autor.
Mi primera reflexión es la siguiente, ¿Sabía yo realmente la diferencia que hay entre Literatura y Paraliteratura? Creo que si, aunque con dudas, que al leer los apuntes del primer tema, se disiparon y, me ha quedado perfectamente clara.
- La Literatura es una arte que utiliza las palabras para manifestarse, es el arte creado con palabras. Un texto es literario si:
Su primer objetivo es el artístico.
La función lingüística que predomina es la función poética.
Pertenece a uno de los tres géneros literarios: narrativa, poesía o teatro.
Es un texto de ficción.
- Paraliteratura, como indica el prefijo “para”, son los textos que se sitúan “al lado” de la literatura, y se diferencian de ella sobre todo en la ficción y en la intención artística.
Esta diferenciación es muy importante, más todavía cuando se trata de literatura infantil, ya que tradicionalmente los adultos han escrito textos para niños con el objetivo de educar, moralizar, enseñar “algo”. Es a mediados del siglo XX cuando aparece una verdadera literatura infantil que ofrece al niño una experiencia artística.
Esta es la idea principal del bloque, el saber hacer esta distinción para ofrecer la posibilidad a los niños del disfrute de la obra literaria.
Es en el S XIX y sobre todo en el S XX cuando los escritores comienzan a escribir libros para niños, con el único fin de entretener y de disfrutar. Aparecen escritores que se interesan por los gustos infantiles, que escriben cuentos, novelas fantásticas, autores que intentan acercar la buena literatura a la infancia. Hasta entonces, los niños s´lo habían podido acceder a obras escritas destinadas a los adultos.
La paraliteratura se va transformando en literatura y empiezan a surgir personajes que son niños reales, que viven aventuras cercanas a los lectores, las mismas sensaciones. Poco a poco el niño se convierte en el protagonista de la historia, al poderse identificar con los personajes.
El teatro y la poesía son los grandes “olvidados” de la literatura infantil. Pero como maestras debemos tener muy presente que son herramientas fundamentales para fomentar en los niños la creatividad, la imaginación y el gusto por lo bello. También ayudan a mejorar la memoria y crear unas buenas bases para el aprendizaje de la lectoescritura. Hay autores que han escrito magnificas obras de teatro y poesías, que debemos mostrar a los niños. Es responsabilidad nuestra introducir actividades en las aulas relacionadas con el teatro y la poesía infantil, de una manera entretenida y amena, que atraiga y fomente en los niños su sensibilidad y gusto por lo poético.
Sin duda son los cuentos de autor los textos más utilizados por y para los niños. ¿Y por que cuentos? Porque los cuentos ayudan al niño a entender la relación con el mundo, con los demás, y a comprenderse a si mismo. El cuento se asocia más a un placer y a un sentido del ocio que a un proceso de aprendizaje.
La definición de cuento es: una narración corta que tiene un inicio, un nudo y una resolución. En cada cuento reencontramos un espejo en nuestro interior, por eso hay que tener muy en cuenta la edad del niño, hay que evaluar si el cuento corresponde al niño por edad.
Para un niño de dos años, el libro es un juguete más, no necesita texto.
Entre los tres y cinco años el niño necesita libros con bonitas ilustraciones y poco texto. Es el momento de los cuenta cuentos .
A los cinco y seis años es el periodo de pre-lectura, de la fantasía, de la imaginación.
A partir de los 7 años se inicia la interiorización, hacen preguntas y nace el deseo de imitar al personaje.
La historia del libro ilustrado para niños va unida a la del libro infantil. La ilustración es algo más que un adorno del libro, nos informa de su contenido, y, en algunos casos, puede constituir el principal motivo de interés.
http://www.editec.net, una página web de libros ilustrados para niños que es una verdadera delicia.
Algo que también he aprendido con este tema es la diferencia entre libro y cuento.
El libro es el formato en sí, el objeto que se puede tocar.
El cuento es la historia, el relato breve de ficción, es el concepto que hace referencia al contenido.
Me llama la atención que siendo tan importante hacer esta diferenciación, la pasamos por alto. Usamos los dos términos indistintamente, de forma incorrecta.
El resto del tema es la parte teórica del análisis de un texto de autor, y la mejor manera que tuvimos para trabajarlo fue escoger un libro de literatura infantil, leerlo y valorarlo de acuerdo a los criterios adecuados y relacionando el análisis con la edad de los receptores.
Yo elegí el libro “Donde viven los monstruos”, de Maurice Sendak,.
Ha sido una gran experiencia, en la que además de disfrutar un montón re-descubriendo este tesoro literario, que ya conocía, realice el trabajo en el que aprendí a ver más allá, me permitió profundizar en los libros infantiles. Desde que hice esta actividad, cada vez que tengo un libro en mis manos no puedo evitar observar el formato, el aspecto externo, la tipografía, si es adecuada o no, y por supuesto a fijarme en el contenido: el tema, la estructura, los protagonistas, el resto de personajes, los valores y contravalores que se exponen en la narración, si el uso de la lengua es el más indicado, en fin, he aprendido a analizar un libro infantil.
Tengo que comentar que pasé unos ratos estupendos con las historias de Max, el protagonista del cuento, con sus miedos y partes oscuras, las rabietas, los monstruos, el miedo al abandono. Por algo esta considerado el libro más importante de la literatura infantil contemporánea, ya que conecta con las emociones de los niños. Este trabajo también me permitió conocer al gran genio de la literatura infantil, Maurice Sendak.
Os dejo unos enlaces que me ayudaron en mi trabajo:
http://www.imaginaria.com.ar/22/2/sendak.htm
http://www.terribleyelloweyes.com
http://www.educ.ar/sitios/educar/blogs/ver?id=106321&referente=docentes
Me queda agradecer los estupendos cuadros de la documentación complementaria acerca de los cuentos según la edad y desarrollo infantil y cuentos según intereses, que van a ser una guía para trabajar con los niños.
Voy a finalizar con uno de los principios básicos que debe guiar el “hacer” de una maestra: elegir los textos que ofrecemos a los alumnos atendiendo a sus edades, intereses y necesidades.
Tema 2. Textos folclóricos.
En los cuentos se reflejan los deseos de los seres humanos. Por eso es tan importante que contemos cuentos a los niños, y ellos nos reclaman una y otra vez: ¡cuéntame un cuento, por favor!
La literatura folclórica se remonta a un pasado tan lejano que nadie puede recordar, transmitida de generación en generación y, a través de ella, nos ha llegado la magia que revivimos una y otra vez.
Sus tres características fundamentales son: es anónima, se transmite oralmente y la multiplicidad de variantes.
Es imprescindible que contemos y cantemos estos textos folclóricos en las aulas de Infantil. Los niños necesitan adultos que sean conocedores de esas historias de valor educativo, que sepan transmitir con su voz, con sus gestos estos relatos procedentes del mundo entero.
Tenemos textos folclóricos en verso, para recitar, para cantar, para jugar y textos folclóricos en prosa, que son:
El cuento, relato breve de asunto ficticio.
El mito, relato tradicional de dioses o héroes.
La leyenda, que refleja una tradición local.
La fábula, forma breve con sentido moral o intelectual.
El teatro folclórico infantil es muy divertido y gusta mucho al niño pequeño, son los teatrillos de títeres y marionetas. Tienen una larga historia y en la actualidad se consideran un entretenimiento solamente para niños.
Su representación en el aula es un recurso didáctico muy positivo, que favorece la interiorización en los niños.
Las pocas veces que he visto una representación con figuras en un aula de infantil, la expectación, el silencio y la atención de los niños han sido impresionantes.
La poesía folclórica introduce al niño en la palabra y el ritmo, ejercitando el movimiento y la memoria. A través de los versos el niño recrea el lenguaje, empieza a socializar. Es un espacio de creatividad. El canto y el juego interesan al niño, por eso la escuela debe aprovechar este recurso al máximo.
Como maestros disponemos de un cancionero infantil de gran valor, trabalenguas, recitados, cancioncillas, pequeños versos, y, es nuestro deber rescatarlos y darles vida para que continúen estando presentes en la vida de las escuelas y de los niños.
¿Quién no tiene en su memoria las canciones del patio de la escuela, del patio de mi casa, de saltar a la comba, las pequeñas rimas, las retahílas de las rifas? Yo desde luego si, las conservo como un tesoro y me acompañaran toda la vida.
Y así llegamos a los cuentos folclóricos, que son: los mitos, los cuentos de animales, los cuentos de fórmula y los cuentos de hadas o maravillosos.
Cuando hablamos de cuentos de hadas hablamos de cuentos que no son de esta realidad. Siempre empiezan con el “Erase una vez” y no se sabe qué tiempo era aquel. Son cuentos que vienen de muy lejos, que se han mantenido durante siglos. Son cuentos que el alma reconoce.
La estructura interna de los cuentos maravillosos presenta tres momentos: planteamiento, nudo y desenlace. Para narrarlos utilizamos fórmulas de entrada y salida, que ayudan a crear la magia del cuento.
Los cuentos de hadas pueden clasificarse de muchas formas, y una de ellas es partir de los motivos, de los lugares comunes que aparecen en los cuentos y que reflejan los deseos, los miedos, las ilusiones.
Los motivos principales son: los tesoros ocultos, el viaje y la búsqueda, la fuga, el reino de las hadas, la búsqueda del amor, el huérfano maltratado, el hermano pequeño, la muerte y la resurrección, el sol y la luna.
Los personajes más populares de los cuentos están agrupados en doce grandes grupos que son: el héroe o heroína, el enemigo, las hadas, los duendes, los gigantes, los ogros, las brujas, los magos, los genios, los animales mágicos, los objetos mágicos, los acompañantes.
Los arquetipos más frecuentes, que determinan el significado de los relatos y su simbología son: la madrastra, el padre viudo sometido por la madrastra, príncipes y princesas, resucitar con un beso, comerse a los niños.
Yo ya conocía la obra de los grandes recopiladores, porque he crecido con sus cuentos, pero he podido acercarme con más profundidad a su trabajo: Charles Perrault, autor francés del S XVII que pretendía juntar en sus cuentos lo moral y lo humorístico. Los hermanos Grimm (S XIX) que son los grandes recopiladores de cuentos de hadas. Sus cuentos se mueven en el terreno del mundo mágico y maravilloso. Hans Christian Andersen (S XIX), escritor danés, de gran imaginación e inmenso talento para la narración, que creo un nuevo estilo de cuento para los niños sin actitud condescendiente.
Lo que he aprendido en este bloque es que debo ser capaz de seleccionar textos folclóricos y adaptarlos a mis alumnos. Y, nada mejor para logarlo que la actividad que tuvimos que realizar: la adaptación del cuento de “Piel de oso", cuento folclórico recogido por los hermanos Grimm, que Irune nos contó en clase.
Grabe la narración en el teléfono y me dispuse a trabajar.
Tenía muy claras las pautas del trabajo: adaptar una historia de adultos a niños de infantil, de 6 años, respetando los elementos que no debían ser cambiados y argumentando los cambios realizados. Debía redactar una historia para luego contarla. Pero no me resultó fácil. Al principio no sabia como hacer, daba vueltas a la cabeza, hasta que deje de pensar tanto y me dejé llevar por el corazón, viendo a los niños a los que iba dirigido el cuento. Ahí surgió la magia y la actividad se volvió “fácil”. Sólo tenia que escuchar el cuento, adaptarlo para los niños y contarlo, y es lo que hice. Tenía la necesidad de que lo maravilloso se instalara en mi vida.
Para hacer una buena adaptación hay que tener en cuenta la edad a la que va dirigida la narración, utilizar fórmulas de entrada y salida para crear una ambiente de magia, mantener la estructura básica del cuento: planteamiento, nudo y desenlace, utilizar un vocabulario adecuado y realizar los cambios mínimos, pero necesarios, para que el cuento sea lo más acorde posible a los receptores.
Como futuras maestras, si nos preocupamos por los cuentos y nos preocupamos por lo que conviene a los niños, si “miramos” a los niños, entonces sabremos escoger bien los cuentos que les narramos…
Ha sido también de grana ayuda en este bloque toda la documentación complementaria, las antologías de los cuentos, y, sobre todo el precioso libro de Ana Pelegrin, “La aventura de oír”.
Tema 3. La hora del cuento.
Voy a destacar en primer lugar la documentación complementaria de este bloque, ”“El nacimiento del lector" de Francesco Tonucci y “Leer sin saber leer” de Irene Vasco, dos estupendos artículos que nos hablan de la importancia de leer a los niños, de la escucha, de la escucha del niño al adulto que le lee un libro. Dice Tonucci que el problema más grave consiste en que los maestros leen poco.
Del artículo de Irene Vasco entresaco dos reflexiones, Enseñar a a leer antes de aprender a leer es decir, antes de aprender a decodificar símbolos alfabéticos, es tan necesario como enseñar a lavarse los dientes. - que los niños aprendan que los libros se leen rodeados por brazos afectuosos, en medio de un ambiente cálido y reservado.
La iniciación a la lectura se produce siempre escuchando cuentos, la palabra hablada. Me parece preciosa la frase de los apuntes que cito aquí Si nuestra labor como padres y maestros es ayudar a los niños a descubrir el mundo, también lo es ayudarlos a descubrir el placer de escuchar cuentos.
Mi experiencia como madre y en mis prácticas en un aula de infantil es que la hora del cuento es un momento muy especial para los niños, para nosotros, un momento que esperan con gran emoción y que guardarán en su interior toda la vida.
A través de los cuentos se alimenta el alma infantil, y por eso, tenemos que contar cuentos a los niños, y que esos cuentos sean los adecuados.
Considero básico y muy importante en nuestra formación como maestras el aprendizaje de este bloque. Nosotros somos la voz que llega a los niños que no saben leer, tenemos que presentar los textos correctamente, y crear un ambiente apropiado, no pretender “enseñar”, sino que sea un momento apara disfrutar.
He aprendido que hay tres técnicas para contar cuentos:
Técnica del cuentacuentos, es cuando alguien narra una historia. Se establece un ambiente mágico, algo especial entre el narrador y su audiencia. Así se han transmitido los cuentos folclóricos, oralmente.
Con el cuentacuentos estamos fomentando la imaginación de los receptores, que tienen que crear sus imágenes a partir de la palabra y de la emoción del narrador. Esa es la gran virtud del cuentacuentos, la capacidad de desarrollar la fantasía, la imaginación en el que escucha.
Un buen maestro de educación infantil debe conocer muchos cuentos, prepáraselos bien, los puede recrear pero manteniendo su estructura. Debe narrar con una voz agradable y una buena dicción.
Los niños pequeños piden una y otra vez la misma historia, así que contamos el mismo cuento una y otra vez.
Un buen narrador utiliza técnicas de entrada y salida, una buena entonación, mantiene el ritmo de la historia, hace pausas, es expresivo, mantiene el hilo de la historia, utiliza las onomatopeyas como recurso, las hipérboles, las comparaciones, los cambios de voz.
Narración con libro, consiste en ir contando el cuento y mostrando las imágenes a la vez. El narrador se sirve de las ilustraciones que enseña para recrear la historia, los detalles, los movimientos..
Es mejor conocer la historia de antemano, utilizar libros grandes, que todos los niños puedan ver las ilustraciones en las que se apoya el cuento.
La lectura, la lectura de un cuento es un momento ideal para el aprendizaje, de ejemplo y de imitación para el futuro lector. A través de la lectura de cuentos el niño descubre la lectura por lo que debe escuchar y entender los cuentos que le leen.
Es muy importante el ambiente, la entonación, el ritmo, las pausas, la expresividad, hablar claro y despacio.
La lectura oral tiene una función social de información, de comunicación.
Nuestra responsabilidad como maestras transmitirles lo que dicen los libros, que disfruten con la literatura y despertarles el deseo de aprender a leer. Para eso, debo aprender a utilizar diferentes estrategias para transmitir los textos a los niños.
La actividad de este bloque consistía en elegir una de las estrategias (lectura, narración con libro o cuentacuentos) y escoger un texto literario pensando en la edad de los niños a los que va dirigido. A continuación preparar el cuento en casa para posteriormente contarlo en clase
Yo estuve buscando un poco por aquí, un poco por allá, hasta que cayó en mis manos el libro “Los cuentos de Hans Christian Andersen”, de la editorial Taschen. El primer cuento del libro es “La princesa y el guisante”. Una amiga se lo leyó a mi hijo y a sus amiguitas, que estaban en casa, y al observar sus caras no tuve ninguna duda, había encontrado “mi cuento”.
La verdad es que esta actividad me aportó muchísimo. Primero, tuve la oportunidad de conocer más a fondo a Hans Christian Andersen, el autor del cuento, que me pareció un escritor fascinante, tener en mis manos la increíble edición de la editorial Taschen de sus cuentos, con unas ilustraciones maravillosas, y para finalizar, la magia de la preparación de la actividad, de leer el cuento, releerlo, ensayar.
Pero lo que realmente fue mágico fue la actividad en clase. Formamos un grupo de tres personas, cada una utilizaba una estrategia. Primero empecé yo, leyendo “La princesa y el guisante”. Mis compañeras me dijeron que lo hice bastante bien, con algún fallo, pero cuidando mucho la entonación, las pausas y leer mirando a los receptores. Realmente “sentí” el cuento, no sé como describirlo. A continuación escuchamos un cuentacuentos maravilloso, que nos transporto a un mundo de magia y fantasía. Por último una increíble narración con cuento llena de color y diversión.
Todavía tengo en mi corazón las sensaciones de ese rato en clase que nunca voy a olvidar. Fue espectacular y disfruté muchísimo.
Tema 4. Creación literaria con y para niños de infantil.
Muchas veces las bibliotecas de aula tiene dificultades para abastecerse de fondos y una buena solución es crear en el aula los libros con la ayuda de los niños.
Crear textos para niños no es complicado, debemos buscar un argumento que les sea cercano y responda a sus intereses, con una estructura sencilla, con personajes con los que el niño se pueda identificar, con un lenguaje adecuado para su edad, frases cortas, párrafos breves.
Cuando creamos textos con los niños nos convertimos en mediadores, fomentando los procesos de creatividad y fantasía. La creación debe ser colectiva, lo primero es decidir entre todos un tema para trabajar.
Se pueden hacer “libros viajeros”, en el que la maestra hace la primera página y luego, cada niño añade una página, “El libro en clase”, surgido de distintos momentos y con distintas técnicas, “álbumes de fotografías”, con fotos y textos y “El árbol genealógico” en el que cada niño dibuja a su familia en una página.
Creación en prosa es la forma más natural de creación literaria.
Existen varias estrategias, algunas de ellas inventadas y utilizadas por Gianni Rodari (Omegna 1920 - Roma 1980) “el mago de los cuentos infantiles”. En la obra de Rodari que fue maestro, periodista, escritor y pedagogo encontramos un firme compromiso pedagógico, no solo destinado a los niños, sino también a educadores y padres. Una de sus obras principales, "Gramática de la fantasía: introducción al arte de inventar historias"(1973) que tenemos en la documentación complementaria de este bloque y que no he podido terminar de leer.
Algunas de esas estrategias están indicadas para crear cuentos con y para niños, y para ello es necesaria mucha imaginación. Entre ellas destaco:
- El dibujo, a partir del cual inventas un cuento.
- Las secuencias, leer una serie de imágenes y convertirla en texto.
- Historias mudas, hecha con imágenes que no tienen nada que ver.
- Binomio fantástico (Gianni Rodari), a partir de dos palabras sin relación se inventa una historia.
- Hipótesis absurda (Gianni Rodari), hay que inventar hipótesis absurdas.
- Minicuentos, hacer cuentos en miniatura
- Y ¿después del cuento?, escribiendo que pasa al final de los cuentos.
- Palabras nuevas en un cuento popular.
- Cuentos al revés.
- Historias de la vida cotidiana, escribir un cuento como si fuéramos un objeto cotidiano.
Creación en verso, existen también diversas estrategias para crear poesías. Son estrategias sencillas, a partir de juegos de palabras, onomatopeyas, repeticiones, invenciones léxicas, que desarrollan en el niño la fantasía, la creatividad y la sensibilidad estética.
Entre ellas están:
- ¿Cómo es?, inventar comparaciones cómicas.
- Tantanes,
- Trabalenguas, con sonidos difíciles.
- Adivinanzas
- Pareados
- Letanías, poemas sencillos con frases cortas.
- Repeticiones, se inventa un estribillo y se sigue el esquema verso + estribillo + verso + estribillo.
- Poemas de preguntas, compuesto de preguntas y respuestas.
- Encadenamiento, se trata de encadenar frases. Con la última palabra de una frase comienzo la siguiente y así, sucesivamente.
- Poema absurdo, sin sentido, extraño.
Creación dramática, en las que se puede utilizar las mismas estrategias que en la creación en prosa.
Creación de libros, se trata de un ejercicio muy divertido para los alumnos y una buena y bonita manera de que se acerquen a la lectura y a la escritura. Hay tres reglas básicas para estos libros: que sean resistentes, una mínima inversión y que poca dedicación temporal.
Yo no conocía esta actividad, la de crear libros con los niños y me ha parecido de lo más interesante, divertida y motivadora tanto para los alumnos cómo para la maestra.
La actividad de este cuarto bloque consistía en hacer un cuento en prosa, que no fuera paraliterario y con una estructura adecuada. Utilizando frases breves, lenguaje sencillo y tratando de que los niños se identifiquen con el protagonista, con sus acciones y emociones.
Debíamos utilizar una de las estrategias de los apuntes..
A continuación escribir un diálogo teatral y por último, crear un texto en verso, haciendo juegos poéticos, no necesariamente rimas, utilizando una de las estrategias mencionadas .
La finalidad de estas creaciones es hacer que los niños no sólo disfruten con la lectura , sino que se metan en el libro, que sean capaces de convertir a los personajes en personas. Todas las creaciones debían estar adaptadas a una edad determinada.
Uno de los textos que habíamos escrito lo debíamos convertir en un libro de verdad para formar parte de la biblioteca del aula. Hacerlo con los niños y siguiendo las reglas básicas: resistentes, baratos y poca dedicación temporal.
Todo este trabajo creativo había que colgarlo en el blog.
Gracias a la adaptación del cuento realizada en el segundo bloque, tenía un poco de soltura, aunque he de reconocer que me tuve que esforzar bastante en escribir los textos, estaba poco inspirada.
Yo desconocía la mayor parte de las estrategias de creación literaria, por lo que con este tema he aprendido muchas cosas que pienso me van a ser de gran utilidad.
Más entretenido fue el proceso de hacer físicamente el libro, cortar la cartulina en acordeón , hacer los dibujos, pegarlos, escribir el texto. Mientras lo realizaba, podía imaginar a los niños trabajando conmigo, lo que me hizo sonreír y disfrutar a lo largo del proceso que fue sencillo y rápido. El resultado fue un divertido libro acordeón que quedó muy bonito.
Creo que también he conseguido aprender lo que este bloque pretendía, ser capaz de convertir a los niños (y a mi misma) en creadores de textos literarios, con estrategias sencillas y divertidas.
Tema 5. Biblioteca de aula y animación a la lectura.
La biblioteca de aula es un espacio fundamental, muy útil, que debemos esforzarnos en crear y organizar para que funcione bien. Es el rincón de lectura de los niños, de iniciación a la lectura, de escuchar cuentos, de tumbarse, de comentar las historias, de compartir.
En los apuntes leo La biblioteca es un elemento indispensable e insustituible en el marco general del proceso enseñanza-aprendizaje, y no puedo estar más de acuerdo. Es una herramienta que bien utilizada puede acercar a los niños al placer de la lectura.
Es un espacio que debemos cuidar, amar y así transmitir ese amor a los más pequeños. Por tanto el espacio físico de la biblioteca es lo primero a lo que tenemos que prestar atención. Debe ser luminoso, agradable, con el mobiliario adecuado, del tamaño de los niños. Un espacio sin ruido, bonito, que invite a mirar cuentos, imágenes, escuchar historias, ver tebeos y láminas, mirar libros, tumbarse a descansar, a dejar volar la imaginación y la fantasía, a inventar, a cuidar lo que allí encontramos. Debemos conseguir un ambiente estimulante, confortable, cálido, con materiales al alcance de los niños, donde tengan lugar diversas actividades.
Se trata de crear espacios bellos, seguros, diseñados a la medida de quienes lo utilizan, donde se potencia la autonomía a la hora de disponer de los fondos. El rincón de lectura debe invitar y estar dispuesto para leer.
La selección y gestión de fondos, realizada según las necesidades de cada niño, teniendo en cuenta su edad y con criterios de calidad, en donde haya libros de fondo, de literatura infantil, álbumes ilustrados, poesía, literatura folclórica, libros de consulta, libros creados por los niños y libros que van trayendo de casa
La animación y motivación, las actividades que se realizan en la biblioteca de aula van a influir en el aprendizaje permanente y en la adquisición del hábito de lectura. Se pueden crear actividades que acerquen los libros a los niños, lo que se pretende es conseguir el auténtico placer de la lectura.
La hora del cuento, representación de teatrillos, elección del libro estrella de la semana, son estrategias que animan al niño a leer, a acercarse a las historias que les hacen soñar, entrar en la magia, en la fantasía de los cuentos.
Para los prelectores la guía del adulto es fundamental, su ejemplo, su voz, la narración de cuentos, la creación de libros con los niños, todos juntos.
Cuando hayamos conseguido un buen lector, lo será para toda la vida.
Como broche final de las actividades blog teníamos que crear una biblioteca de aula.
Es decir, ser capaces de crear, organizar y gestionar una biblioteca de aula en la que los alumnos se sintieran cómodos, a gusto y aprendieran a usar los fondos de una manera autónoma y con ganas.
La verdad es que estoy muy contenta con la biblioteca que hicimos mi amiga Leticia y yo, en la que trabajamos con mucha ilusión, creando un bonito y agradable espacio, con una selección de fondos más que notable y en la que pusimos mucho cariño a la hora de crear las estrategias de dinamización y animación. Conseguimos crear una biblioteca “de cuento”.
El objetivo fundamental de la asignatura, aprender cómo trabajar la literatura en mis futuras clases como maestra e incrementar mis competencias en la materia se han cumplido con creces.
Y no voy a olvidar que la literatura no se enseña, sino que a través de ella podemos desarrollar las aptitudes que “traen” los niños, podemos motivarlos a la lectura y ofrecerles la magia de la palabra escrita., de sus sensaciones y emociones.
Todo esto no hubiera sido posible sin la magnifica maestra que nos ha dirigido y orientado, Irune, que me ha transmitido su amor por los libros y por los niños, me ha motivado a trabajar de manera constante y, a interesarme por el trabajo de mis demás compañeras, de las que también he aprendido mucho gracias a su generosidad compartiendo conmigo sus ilusiones y sus blogs. A todas vosotras, muchas gracias por acompañarme en este viaje,
Algo que me ha ocurrido a lo largo de estos meses es que se ha despertado la niña que ama los cuentos que vive en mí. Estaba dormida y con la magia que me habéis transmitido entre todas, algo ha cambiado en mi interior y hoy soy capaz de acercarme a los libros con los ojos y el alma de una niña, de cuando era niña. Este es el gran aprendizaje que me llevo, el amor por los libros, el amor por los niños.
Bibliografía.
Bettelheim, B. (1994). "Psicoanálisis de los cuentos de hadas". Barcelona: Crítica Grijalbo Mondadori.
Fundación Germán Sánchez Ruipérez. http://www.fundaciongsr.com
J. y W. Grimm (2006). "Todos los cuentos de los Hermanos Grimm". Madrid: Editorial Rudolf Steiner.
Labajo, I. (2015). Contenido módulo docente.
https://www.leoteca.es, es el proyecto personal de una maestra dirigido a niños, maestros, a padres y a grupos escolares (clases) de escuelas. Es una red social de recomendación de libros hecha por los propios niños.
Los cuentos de Hans Christian Andersen, de la editorial Taschen.
Pelegrín, A. (1981). La aventura de oír: cuentos y relatos de la tradición oral. Madrid: Editorial Cincel
Rodari, G. (2006). Gramática de la fantasía. Planeta.
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